sábado, diciembre 30, 2006

Contra el miedo


CONTRA EL MIEDO
Miedo al silencio

Uno se niega a enfrentarse con el miedo.
Di vueltas y vueltas hasta hacer un trabajo referido a él. Como en la vida, el miedo obró de paralizador de acciones, no hice ese trabajo, ni los que le siguieron. ¿Era tan grave? Sí, era tan grave.
Retomo una nota escrita hace seis meses, es comentativa de una obra de teatro, pero lleva un trasfondo que me hace dudar ¿realmente escribí eso? Sí, realmente escribí eso. “Pasaron 30 años y el miedo pasea entre nosotros para lastimarnos”.
El tema central de la puesta en escena era los momentos previos a la desaparición de vecinos en distintas situaciones domésticas. La nota hacía mención al miedo sentido mientras veía la obra; era la escena en que se trataba el tema de una explosión que hubo en Zárate hace casi treinta años y a la vez se escuchó una explosión por festejos de un campeonato de fútbol.
Otra parte de lo contado era que mis padres -como tantos otros en esa época- “ocultaban lo poco que sabían” respecto a la desaparición de personas.
Desde que recibí la consigna, no lograba responder a otras preguntas que desentrañarían mi quietud ¿por qué no puedo escribir sobre el miedo, si ya lo hice antes?; ¿por qué me sacude tanto cualquier comentario sobre el tema?; ¿qué se modificó en los últimos meses?
Hace poco más de tres meses, alguien que conozco comentó en la radio una experiencia muy particular. En una charla con un amigo y sus respectivas hijas, pretendían explicarles a las chicas –ambas de dieciséis años- que en nuestro país habían desaparecido personas. Las jóvenes se negaban a creer y decían que “los habrían llevado presos”, que “las familias los habrían visitado” y que “después los habrían soltado”. Mentes inocentes ¿cómo explicarles? – No, chicas. Muchas, pero muchas personas, cerca de treinta mil, desparecieron, fueron torturadas y nunca más se supo de ellas.
Las hijas no entendieron y los padres se tranquilizaron. No hacía falta que entendieran algo de un pasado que ellos tampoco creyeron en el momento en que sucedió. Entonces, ellos tendrían la edad que las hijas tienen hoy.
Al poco tiempo de eso desapareció Jorge Julio López, un obrero de 77 años, testigo en un juicio contra Miguel Etchecolatz, un represor. Recuerdo el enfrentamiento de Etchecolatz con Alfredo Bravo que lo acusaba en televisión de haberlo torturado. El represor lo negaba casi ofendido y Bravo casi lo agarra a trompadas. El hombre toda su vida fue maestro, profesor, llegó a ser diputado por el Partido Socialista, tuvo participación activa en el Juicio a las Juntas Militares.
El 17 de septiembre último, hace más de dos meses, López salió de su casa y no volvió, nadie sabe nada. Al principio la familia pensó en un accidente y luego en un secuestro, ya que en la actualidad es un delito casi habitual. Hace pocos días, leí en un diario las declaraciones de Estela de Carlotto, donde admitía estar “conmovida y muy preocupada” e instó a “desbaratar la corporación que nos quiere imponer el miedo”.
Descreo de la casualidad, el título de la nota a la Presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, era “Contra el miedo”. Sirvió para empezar a pensar en la escritura de este trabajo. Sirvió para cavar en mis pensamientos y en mis sentimientos. Si el tema me sacude tanto desde lo humano a pesar de no haber tenido personas cercanas desaparecidas, ¿qué es lo que padecí en esas épocas? El silencio.
Hasta la desaparición de López, la mayoría de los padres pensaban y actuaban como si fuera mejor que los hijos no supiesen detalles acerca de los hechos que habían ocurrido en nuestro país. En marzo de 2004, muchos hicieron como que no pasó nada cuando se inauguró el Museo de la Memoria en un ex campo de detención clandestino, la E.S.M.A.. Excepto, claro está, los padres que tienen alguna actividad participativa en la sociedad, ya sea en un medio de comunicación, en un partido político, en una institución. O los que tienen conciencia social y saben que ocultar no es eliminar los hechos.
En una conferencia de prensa de Ignacio Copani -juglar participativo y solidario con las causas justas- llegamos a un momento de intimidad y la entrevista se transformó en un ida y vuelta. El hombre no sólo se hacía escuchar, escuchaba a la gente. Escuchaba en el sentido más profundo de la palabra. Escuchaba para contestar, consolar y aconsejar. Le conté lo que mi padre me había ocultado y que a seis años de su muerte no había podido perdonarlo. Al mirar a los ojos se mostraba amigable y ofrecía a quien tenía enfrente una caricia hecha palabra. Me dijo que “si lo perdonaba, me daría paz interior”, “que no lo entendía como hija, pero él como padre, lo entendía”, “que a pesar de haberle pasado tanto, él trataba como padre que a sus hijas no les faltara nada, que no las lastimara nada”.
La historia de su familia es dura, tiene una hermana y un cuñado desaparecidos, su hija mayor es adoptada de ese matrimonio desaparecido. Es raro escucharlo decir “mi hija mayor es la hija de mi hermana”. En la época de la dictadura militar los padres le dieron un poco de dinero para que se vaya del país. Fue a México y allí empezó su carrera de cantor. Sus letras son de lo más variadas, van desde bromas con un sutil toque de doble sentido hasta los más potentes reclamos a los torturadores de los desaparecidos y a los políticos que nos han estafado.
Cuando llegué a mi casa busqué sus discos y me reencontré con una canción que dice “La vida no debía ser así, por cierto yo tenía otros planes, tal vez porque la mano de mi padre tapaba lo que me hacía sufrir”. Pensé que para él era más fácil perdonar a su padre desde una canción. Más que perdonarlo, creo que le agradece porque al mandarlo fuera del país le salvó la vida. Reconoce que la entrega de los ahorros de toda la vida de sus padres, les sirvieron para salvar la de uno de sus hijos. Empecé a entender a mi padre y sus silencios. No se puede remediar nada a la distancia y menos con alguien que ya no está.
El reencuentro con Copani y sus canciones me conmovió hasta hacerme llorar. No me sacó una lágrima de ahogo, de emoción momentánea, me sacó esas lágrimas que se caen en cualquier lugar cuando uno recuerda los hechos dolorosos. Esas lágrimas incontenibles que aparecen sin previo aviso, que no dan tiempo a sacar un pañuelito o mirar para otro lado. Esas lágrimas que se muestran ante mis compañeros de trabajo si una noticia sacude la radio. Esas lágrimas inexplicables porque cargan con un exceso de explicaciones, ya no es por la falta de ellas.
Procuro volver a mirar al miedo para saber dónde ubicarlo. Si bien tengo miedo de que me pase algo doloroso, de que les pase a mis allegados, de que le pase a un ser humano aunque no lo conozca, lo más grave es el miedo al silencio, a que se nos oculten las cosas, a no saber qué pasó con la gente que no está, que no supo y que no sabe. Entiendo que la desaparición de López me hizo temer la vuelta a aquellos años en que no sabíamos lo que ocurría. Entiendo que aún me paraliza la cercanía de que es posible que esos hechos se repitan, que este uno de hoy representa a los treinta mil de entonces.
Si la canción dice que “la vida no debía ser así”, significa que es así. La forma de rebatirle esa condición es informar, es no tenerle miedo a dar a conocer lo que ocurre. Buscar, buscar hasta encontrar las respuestas. La única forma de ganar personas enteras para la sociedad es dar a los jóvenes todas las piezas del rompecabezas, que lo vayan armando como puedan. Que pidan ayuda a quienes saben más. Enseñarles que no hay que tenerle miedo a saber, que hay que temerle al silencio.
Virginia Castro/Noviembre-2006

Nota publicada en Suplemento Bitácora del Diario El Debate el domingo 21 de mayo de 2006.
Área 400
El miedo ¿no es zonzo?

El programa anuncia “El destino fue cruel con muchos; sin embargo el azar a veces, da la oportunidad de contar y aún recrear tiempos terribles”; firma Abel Poletti en Mayo de 2006.
Es domingo; 20,30 horas. Estamos en el Almacén Cultural Cooperativo; el Teatro Municipal presenta la obra “Área 400” con la dirección de Abel Poletti y el auspicio de la Casa de la Memoria.
Con sólo pensar en el título, se llega tensionado al lugar.
Pasaron 30 años y el miedo pasea entre nosotros para lastimarnos. Una obra demasiado real para ser ficción. Es como asomarse y mirar por las ventanas para ver lo que ocurría en las casas que no vimos en los años setenta.
Madre e hija espían por la ventana cómo se llevan a sus vecinos: una mujer embarazada, un hombre que dejó un charco de sangre en la vereda....
Una madre habla por teléfono con su hijo que está exiliado en España...
Un militar que discute con su esposa sobre la conducta y las amistades del hijo...
Dos hermanas escuchan ruidos en los alrededores descampados de su casa; se enfrentan por la participación cultural y política de una de ellas...
Tres estudiantes universitarios están escondiéndose por ser militantes, por luchar, entre otras cosas, por el boleto estudiantil...
Tantos puntos suspensivos pueden ser completados con cualquier cosa que imagine quien reflexione sobre el tema. Todo lo imaginado será poco comparado con la realidad de entonces.
En un pasaje de la obra se dice “la gente que vivía frente al Arsenal no se metía en nada cuando explotó el polvorín”. Estamos frente al Arsenal y el frío se apodera de nuestras espaldas. Se escuchan explosiones; ahora no se asusten, eran los festejos de los hinchas de Boca.
Pero si yo soy de Boca ¿por qué me asustan las bombas de los festejos?
Tal vez porque nunca se tuvo la certeza de lo que pasó en esa explosión.
Me alegra, si es que algo puede alegrarme de todo esto, que Abel recorra las escuelas con esta obra, que los chicos conozcan lo que pasó.
Muchos no lo supimos mientras vivíamos entre los hechos.
Mis padres ocultaron lo poco que sabían. Me decían “Abelito se fue a España a hacer teatro” mientras no me dejaban ir a aprender teatro. Jamás se mencionó que mi padre había militado en el Partido Socialista, ni dónde fueron a parar los libros que poblaban mi casa y todavía yo no había leído.
Con los años, sin mandato directo, me afilié y milité en el Partido Socialista; fui a aprender teatro con Domingo Trupia; hoy me conmueve una obra de Abel y estoy empezando a comprar algunos libros de aquellos.

Elenco: Elma Arrighi, Margarita Avigliano, Marina Avigliano, Alejandro Barales, Griselda Cístola, Cristian Chavez, Fernando Gonzáles, Andrea Robledo, Federico Sokol y Liliana Troiano.
La obra se presentó el 7 de mayo de 2006.
Virginia Castro

miércoles, diciembre 27, 2006

UNA MAÑANA DE PELÍCULA

El sábado 28 de octubre se realizó en el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica Nº 15, un nuevo encuentro organizado por el Polo de Desarrollo Social de la institución.
En esta oportunidad, el tema tratado fue “Educación audiovisual: introducción al lenguaje cinematográfico”, dictado por el Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Leonardo Maldonado.
Comenzó la charla hablando sobre los inicios del cine, y al mismo tiempo presentó algunas películas acerca de las cuales hizo un análisis. Mostró las primeras “vistas cinematográficas”, luego llamadas “cintas” y finalmente películas. Algunas de ellas son: “Salida de la fabrica Lumière”, “ La merienda del bebé”, “El regador regado” (considerado el primer gag en la historia del cine), “Partida de naipes” (primera publicidad de vino), “La llegada del tren a la estación de la ciutat” (primer filme con cámara fija a 45º que daba la sensación de que el tren iba a atropellar al público provocando que el mismo se asustara), “Demolición de un muro” (antecedente más antiguo del video clip, ya que la cinta se enganchó y empezó a proyectarse al revés), “Niños” (primer película de suspenso), “La partida de la barca” (una barca saliendo del puerto; lo sorprendente de este filme fue que la gente volvía a hacer la cola para verla nuevamente porque era la primera vez que se mostraba el mar y muchos no lo conocían), y “Video danza” (primera cinta coloreada a mano). Todas estas son películas de los hermanos Lumière, creadores del cinematógrafo en 1895. Recordemos que las primeras cintas duraban alrededor de 50 y 60 segundos, no había montaje ni actores profesionales, las imágenes eran en blanco y negro silente, y la “filmación” era manual ya que recién se implementaría el motor en 1924.
Más adelante se practicaría la puesta en escena con actores profesionales, decoraciones pintadas y el primer “estudio cinematográfico” construido en París: una casa totalmente de vidrio para poder filmar con luz natural ya que de otra forma era imposible. Estas fueron ideas de George Meliès que permitieron el paso del “cinematógrafo” a la “cinematografía” ya que las películas contaban una pequeña historia, y se incluían efectos, sensualidad, movimientos de decorados, etc.
En 1917 aparecieron las primeras películas de Chaplin, que fueron totalmente humorísticas, con plano general y cámara quieta a 90º. Los filmes siguieron siendo en blanco y negro silente hasta 1927, cuando se implementó el sonido con la película “El cantor de jazz”, de Alan Croslaund en Estados Unidos. El cambio de cine mudo a cine sonoro produjo una gran transformación social en referencia al comportamiento, ya que la gente que asistía a los lugares de proyección debió acostumbrarse a hacer silencio dentro de la sala.
En 1960 apareció una película muy llamativa para la época, “Psicosis”: en la escena más reconocida, una mujer se está bañando hasta que llega alguien y la mata a puñaladas. Lo sorprendente es que en el poco tiempo que dura la escena se utilizaron todos los ángulos y movimientos de cámara que puedan existir. Maldonado contó que se tardó una semana en hacerla.
El coordinador también abordó el tema de “cine industria”, formato que predomina en la actualidad, y especialmente se refirió al cine de Hollywood: historia sólida, personajes bien definidos (bueno o malo), dos tramas (una historia de amor y un contexto). En todas las películas hay “un conflicto, un primer plot-point (punto de giro), un segundo plot-point, un clímax y un desenlace”. Remarcó también otra de las características del cine Hollywoodense: la presentación del “Star System”, contexto previo a la aparición en escena de la estrella del filme.
Para concluir habló sobre cine arte o cine poesía explicando que en estas películas “no importa el argumento sino la forma”. Dio algunas muestras para explicar este fenómeno: “Gente que vuela en China”; “Hiroshima mon amour”, en la cual los actores miran a cámara para dar cuenta de que es una película y no la vida misma y además uno de los personajes le habla al público; “Alphavill”, una película de Jean Luc Godard, con el formato basado en la Nouvelle Vague de Francia.
El licenciado, que en unas semanas presentará su libro sobre crítica de cine, “Surgimiento y configuración de la crítica cinematográfica en la prensa argentina (1896-1920)”, dejó bien en claro su afinidad por el “cine arte”, ya que va más allá de lo común y siempre muestra algo distinto. Por el contrario, en el “cine comercial”, si bien cambian los personajes y los actores, entre otras cosas, las historias son todas parecidas por no decir iguales.
El encuentro se dio por finalizado con un gran reconocimiento del público hacia Leonardo Maldonado, quien permitió vivir a los participantes “una mañana de película”.


Analía Brum Bertolo

lunes, noviembre 27, 2006

A 2 meses de la desaparición de J. J. López


Jorge Julio López desapareció en la ciudad de La Plata en la madrugada del 18 de septiembre del 2006.
Su desaparición se produjo cuando se preparaba para asistir al alegato contra el represor Miguel Etchecolatz, segundo de Ramón Camps en la policía de la provincia de Buenos Aires desde 1976.
Precisamente, unos meses antes, López declaró como víctima en los juicios contra Etchecolatz, dejando constancia que fue secuestrado en octubre de 1976 por una "patota" que integraban, entre otros, Etchecolatz y su chofer, el policía Hugo Guallama. Luego, López permaneció detenido en dos centros clandestinos de la zona de Arana: el Destacamento policial y el "Pozo de Arana". Allí, contó, Etchecolatz, "me miraba desde un costado y les decía a los otros torturadores: 'subile, subile más'. La picana era a batería, y él decía que no era suficiente".
El testimonio de López (como el de Nilda Eloy, como el de tantos otros) resultó una descripción detallada, y una prueba, sobre los centros policiales-clandestinos de represión, sobre los tormentos, homicidios y aberraciones cometidos allí.
El 18 de septiembre, López no llegó a la sala de audiencias. Se perdió en las calles de Los Hornos, el barrio dónde vivió toda su vida.
El gobierno de la provincia hizo gran despliegue de efectivos policiales afectándolos a la búsqueda y estableció una suma de 200.000 para entregar a aquel que aporte datos sobre el paradero de López.
Sin embargo, a más de dos meses de su desaparición, la policía no ha logrado ninguna pista.
Pero, sigue la campaña de intimidación. Eso no se frenó.
Hubo amenazas a integrantes de los organismos de derechos humanos, y también a gente que participó en marchas reclamando por López, o ha colaborado de alguna forma.
En La Plata, hubo universitarios y secundarios amenazados.
La otra testigo, N. Eloy, sufrió varias intimidaciones. Por ejemplo, el 16 de septiembre, recibió llamadas en la que se escuchaban gritos como de una sesión de torturas.
Al respecto, Adriana Calvo, de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, relata algo asombroso. El juez Arnaldo Corazza (que también está amenazado) ordenó investigar todas las llamadas al teléfono de Nilda Eloy, y la sorpresa fue que aparecieron cinco intentos de comunicarse desde el Edificio Libertador, sede de la jefatura del Ejército. El Ejército contestó al juez que como las llamadas se habían realizado desde un interno, no tenían modo de saber cuál era. El juez insistió y el Ejército, en una tarea de "inteligencia" (si cabe el término), logró detectar esforzadamente el interno desde el cual habían llamado. Según Calvo: "Era de una oficina donde había una señora a cargo que dijo que no había llamado a nadie. Pero contó que tiene un amigo periodista y que tal vez él quería llamar a Nilda Eloy para hacerle alguna consulta. Por supuesto, jamás se supo quién era ese periodista, ni se supo nada más de tales llamadas". Por eso, la conclusión de Adriana Calvo es obvia: "A veces queda la sensación de que este país no tiene remedio. Yo no sé si hay una locura generalizada, burocracia, o si es parte de una maniobra para meter miedo".
La semana pasada aparecieron sorpresivamente en el jardín de la casa de Los Hornos, un llavero y la llave que habitualmente utilizaba. Las pericias indicaron que fueron depositadas allí hace solo dos semanas.
Según los organismos de derechos humanos, se trataría de un mensaje intimidatorio de parte de los posibles captores de López, hipótesis que el fiscal que entiende en la causa no descartó.

lunes, noviembre 20, 2006

La Vaca

Navegando por Internet entré a www.lavaca.org . Resultó ser un sitio muy interesante donde podemos dejar nuestras comentarios y-o agregados. Por favor fíjense porque pueden llegar a conectarse con muchas personas. Además podemos aprender. POR FAVOR, LEER!!!!

Mónica

lunes, noviembre 06, 2006

Propuesta

A los alumnos de 1er año:

Quisiera sugerir que se haga extensiva la invitación para participar de este blog a todos los docentes de la carrera. Para ello, les recuerdo que el Administrador/a del blog debe entrar a Miembros y hacer las invitaciones. Pidan las direcciones de mail en el Instituto.
Saludos

Lic. Mónica V. Sicovich

Saludos e Invitación


Hola!!!

Por este medio me incorporo al blog de Comunicaciones del ISFDNº 15 de Campana. Espero que el mismo se convierta en un espacio de intercambio entre el alumnado, los docentes y la comunidad virtual.
Les dejo también una copia de la Invitación que recibí por parte del Profesor Cristobal Maro para participar del Homenaje a la Primer Huelga Ferroviaria.
S aludos.

Lic. Mónica V. Sicovich


INVITACION AL ACTO EN HOMENAJE A LOS 110 AÑOS DE LA PRIMER HUELGA FERROVIARIA DE NUESTRO PAIS.





El acto se realizara el domingo 12 de Noviembre a las 19, 30 hs en el ISFDyT N° 15. Se expondran piezas del museo ferroviario y a cada concurrente se le entregara un boleto de ferrocarril.

sábado, noviembre 04, 2006

BIENVENIDOS!!

A todos los alumnos de la carrera de Comunicación Social del I.S.F.D. y T. N° 15 de Campana, le dedicamos este blog.
Pretendemos que lo utilicen para intercambiar información y para comunicarse.
Saludos

Estudiantes de 1er año